El género Bacillus está compuesto por diferentes grupos de bacterias que habitualmente podemos encontrarlas en el suelo. En el caso concreto de Bacillus subtilis, es capaz de colonizar raíces y realizar una acción simbiótica con la planta.
Esta bacteria que se encuentra de manera natural en todos los suelos y está asociada a la zona de la rizosfera. Bacillus subtilis actúa por competencia de nutrientes y produce antibióticos, protegiendo así a las plantas de patógenos importantes (Cenicillas, Alternaria, Botrytis, Rhizoctonia, Fusarium), evitando así que se propaguen diferentes tipos de enfermedades de origen radicular.
Este microorganismo también tiene otras ventajas como agente de control
biológico, ya que promueve un rápido crecimiento y desarrollo de la planta, lo
cual permite la formación de raíces más fuertes.
Una de las características más notorias de
esta bacteria es, que es capaz de crear una estructura protectora conocida
como endospora, la cual le permite
protegerse de diferentes condiciones extremas. El suelo contiene diferentes
cepas de Bacillus subtilis que están en continuo crecimiento y
evolución. Preferentemente, se ubican en los primeros centímetros de suelo, ya
que es ahí donde encuentran el entorno más indicado de temperatura, agua y
nutrientes.
Se recomienda aplicar en
espárrago, cucurbitáceas, vid, olivo, chile, nogal, algodón, col de Bruselas,
maíz, hortalizas y frutales en general.